La Sillería del Coro de la Catedral de León es una de los más antiguos de España; fue ejecutada en la segunda mitad del siglo XV por el flamenco Jusquín, si bien la talla de las sillas, de nogal negro del Bierzo, corrió a cargo del imaginero Juan de Malinas y de Diego Copin de Holanda. No cabe duda de que la sillería responde formal e iconográficamente al estilo de las restantes sillerías de Europa, incluidas las españolas ejecutadas por aquellos años por maestros flamencos y alemanes. Se trata de una de las más bellas e interesantes sillerías españolas, como sirvió como punto de referencia de las de Oviedo, Zamora y Astorga. La sillería de la catedral de León es de planta rectangular con tres lados, cerrándose cara al altar mayor por una gran reja artística. Consta de dos órdenes de asientos, el segundo en un plano más alto, al que se accede por pequeñas escaleras de escasos peldaños. El orden inferior está dedicado a los beneficiados y cantores y tiene sobre los respaldos pequeños t...
Es uno de los edificios civiles más antiguos León —aparte de los nobiliarios—. El inmueble que durante siglos albergó el Mesón del Ángel, en la calle Caño Vadillo, está al borde del desplome. Una ruina que se ha precipitado en los últimos años, según un informe elaborado ayer por el Ayuntamiento. En 2007 la empresa Promociones y Construcciones Luis González S.L. solicita licencia para la rehabilitación y ejecución de una nueva vivienda. La idea era restaurar las dos plantas del antiguo mesón, con nivel de protección II en el Plan Especial de la Ciudad Antigua, y hacer pisos. Tras retirar la cubierta del inmueble, el promotor paraliza la obra, cuya licencia caducó en 2013. La concejala de Urbanismo, Ana Franco, anuncia que instará a los propietarios a que conserven el zaguán y las paredes. Sin el tejado, el deterioro de la construcción se ha agravado de forma considerable en los últimos cinco años, y el solar se ha convertido en un auténtico vertedero. En 1889 el inmueble se convi...
Día 29 de mayo de 1966, domingo de Pentecostés, aquella tarde de primavera se produjo una fuerte tormenta en la ciudad con abundante aparato eléctrico. Alrededor de las 18.30 horas, un rayo de gran potencia cayó sobre el templo y fue recogido por el pararrayos de la torre de San Miguel. En una situación normal, este tipo de descargas eléctricas eran conducidas de los pararrayos mediante tirantes de metal a unos fosos en la Carretera de los Cubos; pero una de las descargas fue tan enorme y de tanta intensidad que no pudo ser absorbida, produciéndose un retroceso de la carga eléctrica que puso incandescente el hierro conductor por el que circulaba, rebotando y llegando hasta la cubierta de la fábrica realizada en madera de pino tea en el s. XIX. Esta madera, en contacto con el hierro incandescente, comenzó a arder muy rápidamente y con gran intensidad, aunque las primeras señales de humo no se apreciaron hasta las 20:00 horas. Desde el Seminario se avisó a la catedral, a los bomber...
No puedo ver las fotos :P
ResponderEliminarVaya, lo siento, creo que ahora ya esta arreglado.
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