La calle que hoy presentamos se llamó con anterioridad de San Vicente de Paúl, hasta que dicha denominación se trasladó a la vía que ahora lo lleva en el barrio de San Mames, bautizándose ésta en homenaje al Emperador Carlos. Y como hablamos de Carlos, hemos de decir que comienza en la que lleva por nombre San Carlos, titulado Borromeo, para concluir en la que recuerda al escultor Víctor de los Ríos. Es de mediano trazado, recta y muy tranquila, finalizando en el área recientemente reformada que ha revitalizado la antigua General Moscardó, uno de los nombres "franquistas" suprimidos del callejero capitalino. Como se habrán dado cuenta nos referimos a la barriada del Ejido. A pesar del empuje casi arrollador experimentado en los últimos tiempos por esta barriada, aún subsisten dentro de ella arterias que conservan las líneas estéticas y la placidez de épocas ya pasadas, como es el caso de nuestra protagonista del día. Para confirmar esta teoría, sólo hay que ...
A modo de entrada debemos decirles que la calle tiene su inicio, y curiosamente su final, en la popular avenida que lleva la clásica denominación de Reino de León. Sí, sí, han leído bien, principio y final, aunque parezca difícil de entender. Una vía recta y larga como es la de Reino de León se ve interrumpida por una calle, con su pequeña historia e indudable personalidad, bautizada en homenaje al jurisconsulto Juan Alvarez Posadilla. No se crean que aquí se acaban todas las dificultades, pues encontrar su inicio también tiene su «miga». Son las cosas que, a pesar de guardar cierta lógica si pensamos en la evolución de los tiempos, se generan debido al irregular y a veces precipitado crecimiento urbano de las ciudades. Para empezar, su punto de partida no es uniforme, ya que el lado izquierdo lo hace antes que el derecho. Salvando este detalle, su trazado es arbolado y recto, pero acerquémonos a su conflictivo final. Estamos en la barriada del Ejido, caracterizada des...
A veces nuestros regidores se empeñan en complicar las cosas y rotulan las calles con nombres, símbolos o fechas, que tienen algún significado en un momento concreto, pero que pasado cierto margen de tiempo, en ocasiones bien escaso, no dejan el más mínimo recuerdo en la memoria de los ciudadanos. Hay que ser más prudente y no mezclar las cosas, pues luego sucede, como en el caso de la calle que hoy ocupa esta sección, que casi nadie conoce la inmensa importancia de la fecha. E incluso crea confusión por existir otra a su lado que, en la placa, repite el mes y sólo cambia el día. La calle Veintiséis de Mayo comienza, como es lógico cronológicamente, en la vía rótulada como Cinco de Mayo, concluyendo en la Avenida Real del Ejido. Hasta no hace mucho tiempo terminaba en el cruce con Batalla de Clavijo, pero la ciudad busca extenderse cada día más y así ha quedado prácticamente conformada la arteria al día de hoy, hasta extinguirse en la Avenida Real. Por ello, sus edificios ...
Genial trabajo.
ResponderEliminarBuenísima también la muestra de fotos.
ResponderEliminarSaludos