Conde Guillén
El año 987 la ciudad de León recibió la visita de un ilustre visitante. Se llamaba Mohamed ben Abdallah ben Ami Ahmer el Moaferi, aunque era conocido por el nombre de Almanzor el Victorioso. El problema es que el mítico Almanzor no venia en visita de cortesia ni como gesto de buena voluntad, sino que llegaba dispuesto a arrasar la ciudad. Frente a él se aprestaron para la defensa los leoneses de la época, encabezados por el conde gallego Guillermo González Osorio, también llamado el Conde Guillen. Ante la ausencia del rey Bermudo II, que enfermo de gota se encontraba en Oviedo, adonde llevo para protegerlas de la morisca las alhajas de las iglesias, las reliquias de los santos y los restos mortales de los reyes leoneses, la ciudad fió su suerte a las disposiciones estratégicas y la valetía personal del Conde Guillen. En su homenaje, mil años después, León honra desde 1935 a su abnegado defensor con la calle que va desde la Avenida ...