Calle larga y bastante desigual en su trazado, pero repleta de historia en sus variopintos monumentos y establecimientos de legendaria memoria. Lamentablemente, hoy en día se presenta muy desfigurada a causa de los caprichos del hombre y las transformaciones urbanas sufridas. Desde su inicio en la calle Ancha, antes Generalísimo, hasta la conclusión en la plaza de San Isidoro, rezuma tradición y clasicismo por todos los lados, a pesar de que hayan desaparecido algunos de los edificios que la dieron prestancia y vida. Ostentó antaño los nombres de Santisidro y Recoletas, hasta recibir el del Cid porque cuenta la leyenda que tuvo un palacio y vivió en esta calle el mítico guerrero. No obstante, hemos de reconocer que también pudiera llamarse del Jardín Romántico, del Cuartel, de Ángel Barja, de la Audiencia, de Guzmán el Bueno, etc, etc, porque está llena de recuerdos relacionados con distintos personajes de nuestra historia pasada y presente. Nos encontramos, como decimos, en una de las...