Foro u Oferta - Las Cabezadas
Los reyes Don Fernando I y Doña Sancha enviarion al obispo legionense Alvito a tierras moras por los restos de Santa Justa, no encontrados y en su lugar se trajeron los de San Isidoro. El obispo Alvito murio en la empresa y fue el obispo de Astorga, San Ordoño, el encargado de traer el cuerpo de San Isidoro y el de San Alvito. Los restos de San Isidoro se colocaron en la ntigua iglesia de San Juan y San Pelayo, que desde tales fechas de 1063 se llamó ya de San Isidoro. Corria el año 1158 con una primavera seca en demasía, con una pertinaz sequía que impedía a los labradores de «pancoger» arar sus campos. Hacía un año que el joven rey leonés Don Fernando II, de veintidós años, había estrenado su corona como consecuencia de la muerte de su padre, el gran Emperador de las Españas Don Alfonso VII. San Isidoro fue siempre un refugio espiritual de los leoneses, que llegaban ante su sepulcro lo mismo a implorar mercedes que a dirimir pleitos, al igual que más tarde ante el Locus Apellationis ...